Interesante y ambiciosa iniciativa la llevada a cabo por Ferrari. Ha desarrollado un superdeportivo muy especial, que ha denominado FXX, del que sólo construirá unas 20 unidades. Sus potenciales propietarios deberán tener “pedigrí” y más de millón y medio de euros.
Pero eso no es todo, lo ambicioso de la iniciativa estriba en que Ferrari pretende que esos clientes tan especiales se impliquen directamente en la construcción de los futuros deportivos de la marca. Se preguntarán cómo puede ser posible eso, y aunque no lo parezca es muy fácil, colaborando, con sus experiencias al volante de sus FXX, en la división de I+D de Ferrari.
De hecho, todo se ha establecido de modo que esa colaboración no signifique problema alguno para los afortunados propietarios del FXX, sino, por el contrario, un aliciente más dado el alto precio que tendrán que pagar por un coche –más de millón y medio de euros sin contar los impuestos– que ni estará homologado para circular por carretera ni podrá participar en competición alguna...
Además, los requisitos que exigirá Ferrari a los pretendientes a poseer un Ferrari FXX son muy exigentes, independientemente del obstáculo que supone el precio. Deberán ser personas con alto nivel de conducción y con experiencia probada al volante de los deportivos de la casa de Maranello. Y en ningún caso podrán ser pilotos profesionales.
Una vez aprobados por el “comité de selección” de Ferrari, se elaborará para cada uno de los afortunados un asiento a medida de su anatomía y unos pedales especialmente ajustados a su talla. Los coches empezarán a ser entregados a finales de año, y el precio comentado incluirá jornadas programadas por Ferrari, durante dos años, en circuito con la presencia –y la ayuda– de los pilotos de la marca.
Se preguntarán, entonces, cómo y cuándo podrán disfrutar del FXX sus propietarios. Pues bien, podrán hacerlo en las citadas jornadas de pruebas organizadas por Ferrari o bien en sesiones privadas contratadas por el propio propietario en el circuito de su preferencia. En este sentido, Ferrari ofrece la opción de que el propietario que lo desee pueda dejar el FXX en Maranello para que la marca lo custodie y lo mantenga. También se encargaría Ferrari de desplazarlo al circuito donde el propietario haya contratado sus pruebas privadas